El Niño Sin Cabeza

El Niño Sin Cabeza
08/02/2017 Max Berner
Max Berner
In Cuentos cortos

Había una vez un niño sin cabeza,
Max era su nombre y siempre le gustaba
estar en su casa, no sólo por pereza,
sino que, en la calle, la gente de él se burlaba.

¡Que rareza un niño sin cabeza! Decía la gente en gritos de agonía,
sin tener la menor certeza de cómo el niño aún vivía.
Delgado hasta los huesos ya que nunca comía,
pues sin boca nació y sólo tacto tenía.

Sin ojos, nariz, ni orejas,
sólo podía vivir tras las rejas.

El niño sin cabeza con un bolso andaba,
lleno de cabezas que de pronto usaba.
No importaba si era calabaza o zapato,
el niño sin cabeza podía incluso usar un gato.

Pero un día, el niño triste y agobiado,
se percató que se había olvidado,
por no tener cabeza sobre su cuello,
de la solución que le aliviaría el resuello.

Si todos fueran como yo -dijo el niño entusiasmado-,
entonces ya no tendría que vivir más encerrado.
Así que a todos sus cabezas quitaré
y de esta soledad me zafaré.

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